miércoles, 24 de abril de 2013

Discriminación: Las mujeres ganan menos... todavía


Las mujeres aún ganan un 40% menos que sus pares hombres


Management Journal

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¿A qué se debe la desigualdad?
El 8 de marzo de 1911 fue una jornada trágica. Ese día, más de 140 mujeres perdieron la vida como consecuencia de un incendio en la fábrica textil Triangle Shirtwaist, en Nueva York.
Un año antes, en 1910, la Internacional Socialista había proclamado el Día de la Mujer como homenaje al movimiento en favor de sus derechos y en pos del sufragio universal. El incendio hizo evidente las pésimas condiciones laborales y, como conmemoración de la lucha por los derechos de la mujer, y su participación plena en la vida política, económica, social y cultural, en igualdad, se instauró el 8 de marzo como el Día Internacional de la Mujer.
Un siglo después, tanto a nivel global como local, las mejoras logradas son evidentes. En el mercado laboral argentino, puntualmente, las mujeres avanzan a paso lento, pero decididas y con firmeza.
Por un lado, son cada vez más las que se animan a lanzarse con sus propios emprendimientos o como profesionales independientes y, por otro, la mayoría de las empresas ya no las discrimina al momento de encarar una búsqueda laboral para cubrir una posición vacante.
Es que las compañías entendieron que las mujeres poseen competencias diferentes a los hombres, pero complementarias, que suman a la hora de armar equipos de trabajo diversos.
Sin embargo, a ellas aún les cuesta alcanzar las posiciones más altas de la pirámide organizacional. La realidad muestra que las empresas lideradas por CEO mujeres aún se cuentan con los dedos de las manos, aunque los expertos prevén que esta tendencia se revertirá en el mediano plazo.
En la Argentina, durante la última década se incremento un 33,2% el empleo en mujeres y en relación presentan mayor nivel de instrucción y escolaridad que los hombres.
"Hoy en día un 60% de las mujeres mayores de 18 años trabaja fuera de su casa y, en muchos casos, es sostén de familia o jefa de hogar. Entre 2002 y 2012 se incrementó un 120% la cantidad de horas que las argentinas le dedican al trabajo", describe Ricardo Wachowicz, presidente de Bayton Grupo Empresario.
Y añade que "en el ámbito empresarial, la tendencia continúa en posiciones ejecutivas de alta gerencia aunque a menor ritmo. En la Argentina, puntualmente, no llegamos al 20% pero en los últimos años la cifra creció de manera significativa".
Los datos del International Business Report (IBR) de la firma Grant Thornton muestran que a nivel mundial el 24% de los puestos directivos están ocupados por mujeres. Esto representa un aumento del 21% registrado en 2012 y del 20% en 2011.
Sin embargo, las economías del G-7 quedaron últimas en la tabla de posiciones, con apenas el 21% de los puestos directivos ocupados por mujeres. Estos resultados se comparan con un 28% en las economías BRIC, otro 32% en el sudeste asiático y un 40% en los países bálticos.
América latina, en tanto, se encuentra levemente por debajo del promedio mundial con 23%, un punto porcentual por encima del resultado registrado en 2012. La región es liderada por Perú (27%), seguido por Brasil y México (ambos con 23%), Chile (22%) y Argentina (18 por ciento).
En el país, la tendencia está cambiando de la mano de las multinacionales. De hecho, la Argentina es una de las economías de la región donde P&G mejor balancea el liderazgo entre hombres y mujeres, ya que hoy más de la mitad de su directorio son mujeres (6 de 11) y en puestos gerenciales ellas abarcan cerca del 56 por ciento.
Diferencias salariales
Las actuales diferencias a favor de los hombres también se evidencian a la hora de definir las remuneraciones.
Según el último estudio realizado por la consultora Mercer, las diferencias salariales más importantes se encuentran en la posición de CEO (41% a favor de los hombres), mientras que en el caso de las gerencias seniors resultan más favorecidas: en promedio, ellas perciben sueldos apenas un 2% inferiores respecto a los ejecutivos en igual puesto.
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Por otra parte, un reciente relevamiento realizado por Grupo RHUO destaca que el 52% de las consultadas considera que las mujeres, en general, perciben salarios inferiores a los que obtienen los hombres, por igual tarea.
Sin embargo, cuando se trata de un empleo en el sector público, la diferencia salarial percibida desciende al 27 por ciento. 
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Por otro lado, el 59% de las entrevistadas -entre 18 y 60 años- sostiene que, ante situaciones iguales, el hombre tiene más posibilidades que la mujer de acceder a cargos directivos y puestos de decisión. El 52%, en tanto, considera que para una mujer desarrollar una carrera laboral es un camino particularmente difícil.
"Si bien es real que aún hoy hay diferencias salariales entre cargos iguales para hombres y mujeres, es importante resaltar que este comportamiento está cambiando, sobre todo gracias a grandes corporaciones que marcan tendencia y que tienen en sus puestos de CEO a mujeres", destaca Mariela Aliandri, gerente de Capital Humano de Grupo RHUO y una de las responsables del estudio "Las mujeres y el trabajo en la Argentina".
"No obstante -añade- la percepción está instalada y será un trabajo de comunicación y de mayor transparencia en los sueldos la que lo pueda cambiar, especialmente en la Argentina, en donde el salario de cada trabajador es casi un ´secreto de estado´".
Cómo impacta la maternidad en la carrera laboral
Del sondeo también se desprende que el 68% de las argentinas considera que las probabilidades de obtener un puesto de trabajo o un ascenso se reducen al tener un hijo menor de cinco años.
De acuerdo con el relevamiento, más de la mitad de las argentinas (57%) considera más apropiado postergar la maternidad hasta tener una posición consolidada, para poder dar a sus hijos todo lo que necesitan. Esta opinión prevalece más entre las generaciones más jóvenes y disminuye a medida que aumenta la edad de las entrevistadas.
En tanto, el 87% de las consultadas de entre 18 y 25 años (representantes de la Generación Y) opina que es preferible tener una posición laboral consolidada antes de concebir un hijo. En sus respuestas prevalece la formación profesional y académica, para establecerse económicamente y escalar cargos en una organización, antes que la formación de una familia.
Esta misma opinión es asumida por el 61% de quienes tienen entre 26 y 35 años, por el 53% de las entrevistadas de entre 36 y 45 años y por el 37% de las mujeres mayores de 45 años.
"La investigación muestra de manera contundente que la maternidad aún requiere tiempo de trabajo y madurez en las organizaciones. Si bien se ha avanzado bastante en el tema, falta recorrer un camino para que las direcciones corporativas acepten que las mujeres que son madres desarrollan capacidades muy valiosas en las organizaciones", señala Aliandri.
"Por ejemplo -continúa- el sentido de responsabilidad, la posibilidad de colocarse mucho más rápidamente en el lugar del otro y la sensibilidad, les permite obtener logros interesantes con sus equipos de trabajo".
De acuerdo a la ejecutiva de Grupo RHUO, "la percepción es otro de los aspectos que desarrollan las madres, y que es uno de los más valiosos al momento de seleccionar a un candidato frente a otro con similares capacidades. Ser perceptivo hace la diferencia".
No obstante, consultadas las mujeres madres, el 64% cree que la concepción de su primer hijo no incidió negativamente ni positivamente en su desarrollo laboral. Para el 20%, en tanto, afectó en forma negativa, mientras que para el 16% restante el impacto fue favorable.
Por otro lado, el 58% de las sondeadas asegura estar muy satisfecha o satisfecha con su vida laboral y profesional. Esta satisfacción se debe a que hacen un trabajo que les gusta, en un buen clima laboral y pueden compatibilizar su ámbito familiar con el trabajo, sin hacer ningún tipo de mención al tema salarial.
Sólo un 10% se manifiesta muy insatisfecha con relación a su vida laboral actual, lo que está asociado estrictamente a la remuneración y al poco reconocimiento por el trabajo que realizan.
Es que ellas son "multitasking". Tienen la capacidad de atender varios "asuntos" a la vez. Se ocupan de sus hijos, marido, del hogar y, además, buscan ser excelentes profesionales en los lugares de trabajos.
Este perfil de la mujer actual, obliga a las gerencias o departamentos de Recursos Humanos de las compañías a brindar beneficios que, hace un tiempo, eran impensables.
Al respecto, Gemán Dyzenchuz, CEO de GoIntegro, sostiene que hoy "los beneficios más valorados por los empleados, son los que ellos mismos pueden elegir de acuerdo a sus necesidades puntuales".
Y agrega que "en el caso de las mujeres, como necesitan sentirse tranquilas respecto al cuidado y crianza de sus hijos, valoran sobre todo beneficios como la flexibilidad horaria, la posibilidad de hacer home office, y la guardería in company".
En P&G, por ejemplo, las medidas implementadas hacen a la compañía un lugar especialmente atractivo para las mujeres, ya que facilitan su desarrollo profesional a la vez que personal.
La mutinacional se destaca especialmente por su política relacionada a la maternidad: a las empleadas se les ofrecen horarios flexibles, licencias extendidas, reintegros por gastos de guardería y pañales gratis hasta los 2 años, en el marco de un sistema de promociones y salarios equitativo.
Además,cerca del 22% de las empleadas que trabajan en oficinas aprovechan anualmente la posibilidad de "softlanding" para trabajar jornada reducida durante un año.
"Con nuestra política de balance y trabajo flexible y distintas herramientas particulares para cada etapa de la vida de los empleados, buscamos brindarle el acompañamiento preciso en cada una de ellas. Sabemos que la maternidad es un momento de dilemas y si la empresa no brinda el apoyo necesario corre el riesgo de perder talentos", enfatiza Hernán Shinji, director de Recursos Humanos de P&A Argentina.
La mujer como líder
Indagadas por Grupo RHUO sobre las preferencias de género a la hora de ser lideradas, la amplia mayoría de las mujeres entrevistadas (72%) asegura que es indistinto si su jefe es un hombre o una mujer, mientras que un 21% dice preferir a un hombre como superior. En el otro extremo, sólo el 7% se inclina por tener a un individuo de su mismo sexo como jefe.
La misma situación se repite al indagar sobre la elección del equipo de trabajo, ya sea en una misma posición laboral o al tratarse de personal a cargo.
Y aunque los expertos en Management rehúsan hablar de "estilos de liderazgo femenino o masculino" ya que -según coinciden- las diferencias no son una cuestión de género sino que dependen de cada persona, lo cierto es que las mujeres poseen ciertas habilidades y fortalezas que son cada vez más valoradas por las empresas.
"El rol de la mujer como líder, como negociadora y coordinadora de los esfuerzos de la sociedad, como agente creador e innovador cuenta con una base muy sólida en la capacidad tan frecuente que ella tiene de escuchar, entender y ponerse en el lugar del otro", enfatiza Francisco Ingouville, director de la firma Ingouville, Nelson & Asociados.
Desde la misma consultora, Julian Lichtmann apunta que "proyectar ese talento desde lo hogareño a lo profesional, organizacional y público es un desafío fascinante", aunque advierte que "también vemos casos en que eso no ocurre. Ejemplos de intolerancia, falta de diálogo, masculinidad mal entendida y agregada al rol de la mujer, nos marcan claramente la importancia de no dejar que la evolución sea descuidada y al azar".
Fuente: iProfesional.com


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