domingo, 30 de marzo de 2014

Rebelión en la granja



Rebelión en las aulas de Económicas

  • Estudiantes de Manchester y de otros lugares reclaman 'un currículo crítico y pluralista'

  • Piden reconectar la disciplina económica con sus raíces: la sociedad


Estudiantes de la Post-Crash Society en la Universidad de Manchester. C.F.




"El mundo ha cambiado, pero el programa de Económicas no ¿Ha llegado el momento de hacer algo?".
La chispa prendió en la Universidad de Manchester. Los estudiantes estaban hartos de tener que "aprender" más de lo mismo, como si no hubiera ninguna lección que extraer de la debacle financiera del 2008. Mentar a Keynes en las aulas (y no digamos a Marx) sigue siendo tabú. La única teoría válida es la economía neoclásica, aderezada con el neoliberalismo económico y con el libre mercado. Todo lo demás es anatema.
Contra esto se rebelaron los universitarios de Manchester, que fundaron hace un año la Post-Crash Economics Society y firmaron un manifiesto para reclamar "un currículo crítico y pluralista". Unos meses después se organizó en Londres la primera conferencia deRethinking Economics, la red internacional de estudiantes, profesores y ciudadanos que reclaman otra manera de enseñar la economía. La mecha se ha propagado ya por Europa, Asia y América, con mención de honor a la PEPS-Economie en Francia y a la Netzwerk Plurale Oekonomik en Alemania.
"Mucha gente de mi generación estudia con la idea de comprender cómo funciona el mundo e intentar cambiarlo a mejor"
Diana, 32 años
"Enseñar Económicas es un acto fundamentalmente político", declara a título personal Diana García López, que contribuyó lo suyo a la "movida" estudiantil de Manchester antes de recalar en la Universidad de Cambridge, donde participa activamente en la Sociedad para el Pluralismo Económico. "Lo que discutes (o no discutes) en un seminario, lo que incluyes o no en un currículo, sirve para conformar la mente de la próxima generación de economistas. Los académicos crean y perpetúan las teorías económicas que en última instancia justifican las políticas que nos afectan a todos".
Diana tiene 32 años y lleva un extenso bagaje en Físicas. Se doctoró en la UPMC de París y dio el salto a Manchester para hacer un postgrado de Ecología Evolutiva, cuando arrimó el ascua a los estudiantes de Económicas y sintió el deber moral de darle un giro a sus estudios...
"Yo me fui de España en el 2005 en plena euforia y en los últimos años he ido palpando el deterioro de la sociedad. Como mucha gente, he sentido la curiosidad de explorar más a fondo la Economía para entender lo que está pasando y buscar soluciones. El problema es que mucha gente empieza la carrera con esa inquietud y se decepciona muy pronto porque ve que lo que les enseñan está muy lejos del mundo real", asegura esta joven, miembro del equipo que coordina la red internacional de Rethinking Economy.
Miembros de la Rethinking Economics, la red internacional de estudiantes.


















"El tópico de que estudiamos Económicas para hacernos millonarios como "brokers" o como los banqueros pasaron a la historia", certifica Rikin Parekh, 20 años, estudiante de la Universidad de Manchester. "Mucha gente de mi generación estudia con la idea de comprender cómo funciona el mundo e intentar cambiarlo a mejor: desde cómo paliar la pobreza a cómo combatir el desempleo, que es hoy por hoy el problema más grave que nos afecta a los jóvenes".
"El problema es que la sociedad ha cambiado mucho estos últimos seis años y la Universidad sigue exactamente igual", se lamenta Maeve Cohen, 27 años, una de las activistas más combativas de la Post-Crash Society. "No ha existido una revisión crítica de los errores cometidos que nos llevaron a la debacle. Ni tampoco ha habido una voluntad de ponerse al día y buscar de soluciones para que algo así no vuelva a ocurrir".
Los estudiantes denuncian la existencia de una "burbuja académica" donde se perpetúa la enseñanza de la economía "neoclásica" por los siglos de los siglos, con la exclusión de todas las teorías que vinieron antes y después en la historia... "Y aunque es cierto que la Universida se ha mostrado receptiva ante nuestras demandas, no vemos al final indicios de un cambio real, ni una voluntad de poner al día el currículo".

Bajar de la burbuja académica

Por eso los estudiantes se han puesto manos a la obra, con conferencias alternativas como la impartida por Ha-Joon Chang, profesor en Cambridge y autor de "23 cosas que no te cuentan el capitalismo", o con seminarios como el organizado por Devrim Yilmaz, bajo el sugerente título de "Burbujas, pánicos y "cracks": una introducción a las teorías alternativas sobre las crisis económicas".
"Lo que pretendemos es ni más ni menos que ensanchar el horizonte", apunta Henri Sorotos, estudiante de 21 años, con familia en Grecia que ha sufrido muy directamente los efectos de la crisis. "Y no nos basta con traer economistas, queremos también enriquecer el currículo con otras ciencias. Ya está bien de poner el énfasis casi excluviso en las matemáticas. Unas cuantas horas de Filosofía en tres años no son suficientes. Creemos que la Economía tiene que estar arraigada en la sociedad y tiene que ser ante todo una ciencia interdisciplinar".
A los estudiantes inquietos de Manchester, y de tantos otros lugares, se les han acusado ocasionalmente de "motivación política", y no precisamente conservadora. Ellos se defienden alegando que el único principio que les une es el "pluralismo", y que no están al servicio de un partido, ni de una ideología.
"Algo debe estar pasando en decenas de facultades de Económicas en todo el mundo cuando los universitarios hacen causa común para pedir cambios en sus planes de estudio", volvemos con Diana García López, al habla desde Cambridge. ""Cuando el río suena, agua lleva", decimos en España, y está claro que este movimiento va a más, porque la sociedad sigue pagando las consecuencias y no podemos seguir actuando (y estudiando) como si nada hubiera pasado estos últimos seis años".
"El reloj de la historia está marcado las horas, y se espera que haya una respuesta por parte de los académicos de Económicas", advierte Diana a título personal (insiste). "Muchos profesores reconocen también que se sienten también atrapados por las limitaciones que les impone el currículo... Creo que ha llegado el momento de mirar más allá de la burbuja académica, bajar del torreón y reconectar la disciplina económica con sus raíces: la sociedad a la que se supone que tiene que servir".
@cfresneda1



El Mundo

No hay comentarios:

Publicar un comentario en la entrada