jueves, 29 de octubre de 2015

De UDESA al MIT: Werning y la política económica

Iván Werning: “No me apuraría a subir las tasas en EE.UU.”
Profesor del MIT (Boston) y reconocido académico, este argentino cree que seguirá la era de crédito barato.

 
En la elite de la academia. Iván Werning, en un café en Núñez: “Nos vendría bien un sistema de flotación del tipo de cambio con metas de inflación”.

Ezequiel Burgo - iECO
Ivan Werning es un economista argentino de renombre en el mundo académico. Pero además es conocido en el ámbito de política monetaria de EE.UU. Su obra sobre el manejo de las tasas de interés en una depresión, y más específicamente en el caso que Keynes llamó ‘trampa de la liquidez’, resultó influyente en el sistema de la Reserva Federal.

The Wall Street Journal afirmó que el titular de la Reserva de Mineápolis, Narayana Kocherlakota, se convenció de mantener las tasas en cero luego de leer un trabajo del argentino. “La idea es, una vez alcanzado el límite de no poder bajar más la tasa, prometer que estará en cero durante un período extenso”, explicó Werning a iEco en una entrevista.

Corren tiempos de incertidumbre en la economía global y los países emergentes se ven afectados. Los commodities son más bajos que unos años atrás, los dólares huyen a los países desarrollados y no hay certeza de si Janet Yellen subirá la tasa de interés antes de fin de año. Werning, en un café cerca de la cancha de River donde se juntó con iEco, reveló un aspecto no tan conocido de cómo funciona la Reserva Federal en momentos de crisis. Algo así como el lado B de la política monetaria de EE.UU. y, por qué no, la contracara de cómo se hace política económica en la Argentina: los funcionarios dialogan y buscan en el ámbito de la academia respuestas prácticas a problemas concretos. “Algunos grupos de investigación económica de las reservas federales de EE.UU. equivalen a un departamento de Economía en una universidad top en EE.UU. Si uno escribe un trabajo sobre política monetaria y es relevante, será leído por los economistas de alguna reserva federal”.

–¿En qué otro tema trabaja usted hoy?

–Básicamente en dos cuestiones. Primero, un diseño óptimo de políticas económicas, muchas monetarias. Hay interés en evitar otra crisis y para ello se elaboran políticas macroprudenciales. Mi trabajo consiste en darle un sustento teórico a las propuestas. Segundo, trabajo en qué impuestos debería pagar el 0,01% de la población. Vivimos en una época donde una determinada persona puede capturar todo el mercado del mundo. Antes un buen escritor en Córdoba podría conquistar ese mercado: hoy puede leerlo todo el planeta.

Werning estudió Economía en la Universidad de San Andrés, institución que le otorgó el premio al Graduado Destacado 2015. Vive y trabaja en Boston: forma parte del cuerpo de docentes del MIT y es miembro de la Academia de Ciencias de EE.UU. Werning vino a Buenos Aires para asistir al homenaje de Udesa.

–¿Le gustaría trabajar en política?

– le preguntó iEco–.

Uno de los rastros que dejará la carrera electoral de este año es la performance política de un grupo de economistas jóvenes con formación académica: Martín Lousteau, Lucas Llach, Marcos Lavagna y Axel Kicillof.

–Me parece muy difícil y desafiante. Me gusta hablar con economistas que poseen esa experiencia y me llevo preguntas. Pero me gusta pensar las respuestas con tiempo y veo que en la función no hay tiempo para pensar en las respuestas. La esperanza de la academia es encontrar una respuesta para que, si en algún momento vuelven a aparecer esas preguntas, demos una respuesta.

En la conversación con iEco, Werning mostró esa misma impronta: pensó bien cada palabra antes de responder. No conforme con ello, al terminar cada frase, soltaba: “¿Esto lo editás, no?”. No consume novelas ni mira fútbol, salvo cuando juega la selección o Messi. Lee papers y los diarios de EE.UU. y de Argentina todos los días. Se mostró muy al tanto de los debates económicos del país y genuinamente interesado por escuchar ‘el otro lado’ de la campana. Unos meses atrás, el ministro de Economía, Axel Kicillof, había dicho que la economía de Harvard o MIT es “neoliberal”. Werning recoge el guante. “La idea de que en la economía compiten bandos ideológicos, derecha y izquierda, es errada. La economía es una herramienta utilizada por personas de ideologías diferentes que sirve para mirar datos de la realidad y que, al mismo tiempo, deja espacio abierto sobre qué hay que hacer”. Reconoce que la economía roza cuestiones ideológicas porque, en definitiva, una política siempre beneficia más a un sector que a otro. “El buen economista descarta pésimas opciones y muestra un buen menú. A la hora de elegir entre las distintas opciones, se imponen los juicios de valor. Pero eso es política. Dicho esto, es erróneo adjudicar un sesgo ideológico a la economía”.

–¿Cuáles son los temas que Argentina debe resolver una vez que dejemos lo urgente?

–Diseñar un mejor sistema impositivo y de seguridad social. Nos debemos un debate serio, con más racionalidad y sin agitar banderas. Pensar qué tipo de redistribución y asistencia queremos en vez de improvisar en momentos de crisis, o dejar que la inflación dicte la escala impositiva. Creo que hay mucho lugar para el consenso, ya que hay muchos objetivos en común.

Uno de los temas en los que parece haber coincidencias entre los economistas de los candidatos es que la economía debe ser capaz de impulsar más la inversión y no tanto el consumo. ¿Qué saben los economistas de ello? “Ninguno puede asegurar cómo se consigue más inversión. Pero sí sabemos que la incertidumbre que crea el sistema tributario, regulatorio y la macro actual no ayudan”.

–Por último, la pregunta del millón: ¿Yellen sube o no las tasas?

–Nadie sabe. Pero ciertamente una hipótesis que se maneja o especula es que entramos en una etapa de tasas bajas debido al menor crecimiento y baja demanda.

–¿Pero es tiempo de subirlas?

–Soy de los que creen que no hay que apurarse a subir las tasas en EEUU. No hay indicios de inflación que preocupen por ahora.

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